Un servicio de inteligencia artificial que lleva la presencia emocional de los familiares a los adultos mayores en residencias geriátricas — con mensajes de voz, conversación en tiempo real y el legado de quienes ya no están.
"La soledad no mata de golpe. Lo hace despacio, en silencio, y los que más la sufren ya no pueden decirlo." — Observación clínica en cuidado geriátrico
Presencia es un servicio modular que se adapta a las necesidades de cada residente y cada familia, desde un mensaje de voz hasta una conversación en tiempo real con inteligencia artificial.
Cada episodio de agitación emocional cuesta tiempo, personal y reputación. Presencia convierte ese problema en una fortaleza competitiva: la residencia que ofrece bienestar emocional tecnológico.
Con Presencia, su institución puede diferenciarse en el mercado, atraer más familias y retener mejor a sus pacientes.
La vida moderna hace imposible visitar a diario. La culpa que eso genera es real. Presencia transforma un mensaje de texto en un abrazo de voz, cualquier día, desde donde estés.
Y si tu familiar ya no está, Presencia puede honrar su legado dándole al paciente el consuelo de seguir escuchando su voz.
"Mi mamá tiene Alzheimer y ya no me reconoce siempre. Pero cuando escucha mi voz, sonríe. Presencia me permite dársela aunque esté a 500 km."
— Sofía, 42 años, Ciudad de México
"Mi papá falleció hace dos años. Gracias al módulo de Legado, mi abuela puede seguir escuchando su voz. Es un regalo imposible de describir."
— Carlos, 38 años, Monterrey
El envejecimiento poblacional es la mega-tendencia más predecible de las próximas décadas. Presencia está posicionado en la intersección de tres fuerzas: el boom de residencias geriátricas, la democratización de la IA de voz y la economía del cuidado emocional.
Con un modelo B2B2C de SaaS + consumidor, múltiples fuentes de ingreso y un CAC mínimo gracias a la distribución vía residencias, la unidad económica es sólida desde el primer año.
Dos flujos de ingreso complementarios: la residencia paga el acceso institucional, y las familias pagan por su plan de presencia personal.
Si diriges una residencia geriátrica, eres familiar de un adulto mayor, o eres un inversionista que ve el futuro del cuidado humano — hablemos. La lista de espera es limitada.
Desarrollado desde la experiencia real de cuidar a un familiar con Alzheimer.